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IÑAKI GABILONDO: “NO ACEPTES NUNCA QUE LA SOCIEDAD TE DESCARTE”

IÑAKI GABILONDO: “NO ACEPTES NUNCA QUE LA SOCIEDAD TE DESCARTE”

Iñaki Gabilondo, que no requiere presentaciones, abre el 63 congreso de la SEGG, aporta sus reflexiones de recién jubilado, toda su experiencia de décadas en los medios de comunicación y sus reflexiones sobre qué nos espera en el futuro: “hay una realidad y es que se ha prolongado la vida, pero no se la ha llenado de contenido. No te aceptes nunca como material sobrante”.

 

-El 63 congreso de la SEGG que abre en junio tiene como lema el “Envejecimiento saludable, un reto compartido”. ¿Cree que está asumido el envejecimiento y el hecho de que tenga que ser saludable?

En mi caso particular, el Covid fue el gran trompetazo que me advirtió, que me recordó que era un viejo. Yo ya sabía que era una persona mayor desde hacía mucho tiempo, pero la claridad con la que el covid mostró su carácter gerontofóbico, porque es un virus gerontófobo nos hizo percibir, de pronto, que desde la sociedad los viejos fuéramos, como dicen los ingleses, “redundant,” un material sobrante. De pronto, tuve la sensación de que había una especie de fenómeno que liquidaba “material sobrante”. El paisaje que observaba era el de la gente mayor de la que se despreocupaba la sociedad porque hacía ya tiempo que la sociedad les considera material sobrante. De hecho, cuando la gente lleva a los mayores a una residencia, nunca esperan algo más que estén allá esperando ya a la muerte; es una especie de garage, sala de espera. Por eso tampoco hubo un imponente impacto en la sociedad; porque, en cierto sentido, estaba transparentando lo que ocurría. Tuve esa sensación del virus gerontófobo que ponía de manifiesto el carácter gerontófobo de la vida actual. Por mucho discurso que oigamos, en la sociedad hay unos valores o principios dominantes que están a espaldas de los mayores, los cuales van, como pueden, a remolque, en el sidecar de la moto, a espaldas de la vida actual basada en el éxito, el dinero, la competitividad ultracompetitiva, que constituye una realidad a la que las personas mayores van a contrapelo. Por si ustedes no se habían enterado… estamos en una sociedad gerontófoba en la que es cierto que se hacen algunos asuntos bien como los cuidados … pero que, en el fondo de su corazón, maneja unos principios en los que la vejez es una realidad antagónica, un principio al revés de los valores en vigor en la sociedad.

-¿A pesar de ello, esta pandemia no ha sido también un revulsivo en cuanto al trato y la preocupación por los mayores?

No, no lo creo. La sociedad es muy grande, mucha gente ha tomado iniciativas y se ha puesto las pilas. No se puede negar que muchos han tomado consciencia de este tema, pero, en realidad, el mundo en el que vivimos está lanzado en una carrera desenfrenada, una realidad en la que los mayores son un lastre. Pero hay una realidad evidente y es que se ha prolongado la vida de las personas.

Lo cual es un éxito de la sociedad.

SÍ, pero no se la ha llenado de contenido. Una cosa es estar vivo, y otra, vivir. Hay mucha gente que está viva, pero otra cosa diferente es que esté viviendo. La existencia de un problema económico, sociológico, es tan clamoroso, tan evidente que hay una gran atención al fenómeno porque hay un problema que tiene la sociedad y no sabe muy bien cómo gestionar.

-En el entorno de los expertos en temas de envejecimiento siempre se destaca que es el grupo de edad más heterogéneo; entre una persona de 60 y otra de 90 hay grandes diferencias .

Sí, el problema surge cuando se cuadricula demoscópicamente o demográficamente a la gente. Por ejemplo, cuando hablan del grupo de los jóvenes entre los 15 y los 26… hay que tener en cuenta que hay cuatro generaciones, no se puede empaquetar. Uno de 16 y otro de 28 son más diferentes entre ellos que entre uno de 16 y yo. Las capas que marcan el cuadrado de la vejez sitúan de una manera muy imprecisa el comienzo y, también de forma imprecisa, el final, y ahí hay noventa universos marcados por la salud, la preparación, la situación económica, circunstancias, actitud psicológica ante las cosas, por la zona del mundo en la que vivan, por la atención pública a cada caso… todo hace que resulte muy difícil hablar de “los viejos.” Yo soy un viejo que no vivo como un viejo, y otros, con 20 años menos que yo, viven como viejos hace veinte. Sí permite hacer una especie de cala en los parámetros que determinan las cosas como salud, situación económica, formación, la realidad política socio económica de tu universo, factores que te protegen más o menos y también el esfuerzo que ha hecho cada uno para entender el envejecimiento que, en realidad, es el proceso de entender la vida.

-¿Cómo es ese esfuerzo?

La vejez aparece como una sorpresa; es como el matrimonio, como un hijo. Nadie está preparado para saber qué se hace con un hijo. Debutas como un pardillo con un hijo, debutas como un pardillo cuando te casas, cuando tienes un nieto. Se llega siempre sin preparación; yo ahora podría dar conferencias brillantísimas sobre cómo educar a un hijo adolescente pero cuando los tenía no sabía qué hacer. La preparación es relativa en esos casos porque dependen de otra persona, pero para ser viejo te puedes preparar perfectamente porque es algo solitario y la sociedad no ha introducido el concepto. Puede resultar un poco canalla que la vida sea un proceso degenerativo irreversible pero la conciencia de que te vas a ver mayor y te vas a morir es tan obvia que entenderíamos mejor la vida si hubiéramos decidido entender lo obvio, pero hemos decidido no mirarlo. A mí no me ha afectado, no sé por qué, aunque lo he pensado mucho. Todos mis amigos se han mostrado muy sorprendidos de la consciencia que he tenido desde los quince años de que me voy a hacer mayor, que me voy a poner enfermo, que me voy a morir. Un día, cuando tenía 17 años, descubrí con estupor, al hablar con un amigo, que eso no le pasaba a todo el mundo y que le parecía horrible lo que decía. Pensé que había encontrado a un bicho raro hasta que me di cuenta de que el bicho raro era yo. Yo he ido sorprendiendo a la gente por la calma con la que me enfrentaba a las cosas porque las cosas no me han sorprendido. Yo prefiero estar sano que enfermo y si me pongo enfermo, me llevo un disgusto, pero no una sorpresa. La gente se lleva sorpresas con sucesos que no deberían ser sorpresa. Puedes oir ¿sabes que Pepito se ha muerto? Pero si estuve hace dos días con él… es la sorpresa de la muerte, pero ¿cómo te puede sorprender la muerte? Hay que tener la consciencia de que vivir es un viaje, una aventura que supone un montón de peripecias, sorpresas y que acaba mal. Yo lo he sabido desde que era pequeño. Yo he entendido el viaje de la vida como un viaje. Es como un viaje por la selva, te tienes que preparar para un viaje maravilloso con muchas sorpresas, percances, maravillas, y no nos han preparado para esa aventura. Hemos estado permanentemente dando por normalizada la salud, la juventud… y no sé quién nos lo ha metido en la cabeza. Nos hubiera ayudado mucho más que nos lo hubieran planteado de la otra manera. Yo suelo decirle a mi mujer:  yo desde siempre he sabido que tengo un número limitado de viajes a París, un número limitado de botellas de vivo que me voy a beber. A mí eso no me ha molestado nunca, ¿que por qué lo he sentido así? no lo sé. Si no se entiende bien la vida, es muy difícil entender el proceso de envejecimiento, te parte por medio. Si aceptas ese planteamiento, las cosas te apenan, pero no te llevas la conmoción colosal que se lleva mucha gente cuando un día descubre que se ha hecho mayor.

¿Cuándo se descubre exactamente?

Yo, como decía, con el covid, aunque era consciente hace mucho tiempo de que era mayor, al fin y al cabo, tengo nietos que han terminado la carrera…

¿Ese momento puede ser cuando llega la jubilación?

En ese sentido, no puedo entender a los que deciden quitarse de en medio en medio de la excursión, a los 50 o 60. Tienes limitaciones, pero un chico de 18 años que se va a morir esta tarde es mucho más viejo que yo si me muero dentro de 8 años. Si supiéramos todos que la vida son exactamente 100 años… pero nadie sabe en qué etapa estás. Siempre he tenido esa claridad y no entiendo el discurso del que se retira, no quiere hacer nada, del que se da por desplazado, el que descarta aprender. El padre de un amigo cumplió 108 años y cuando cumplió 100 se organizó una fiesta y dijo que iba a retomar el alemán que comenzó a estudiar a los 14. Tienes unas limitaciones, pero renunciar a estar vivo porque seas viejo es equivocado. Estás vivo hasta el último momento. Yo a mi nieta no le dejo hablar de “mis tiempos” o “tus tiempos”. Estos son “mis tiempos”. Yo me quiero morir viejo lo más tarde posible y, hasta entonces, quiero estar lo más vivo posible. Voy a seguir viviendo sabiendo, no acepto que me excluyan del capítulo de los seres vivos porque la sociedad imperante determina que vivir tiene que ver con el que está en el universo que produce.

¿Eso es lo que definiría como edadismo?

La sociedad está construida sobre la base de la producción y la rentabilidad. Hace un universo hostil. Un día trabajando en la radio, mirando desde la ventana de mi despacho, vi la metáfora de la vida que se puede observar en un semáforo. Se puso verde y la gente comenzó inmediatamente a cruzar al otro lado. Al cabo de un rato, algunos se quedaban rezagados: eran la embarazada, la persona mayor… Al mismo tiempo, la luz se ponía en ámbar y los coches empezaban a acelerar en su posición para salir disparados en cuanto se pusiera en verde. Veías a la sociedad frágil, a los rezagados, en un territorio adverso donde los motores empiezan a rugir y a impacientarse porque ellos no terminan de pasar. La sociedad construye un universo en base a unos principios y valores y el edadismo es la respuesta consecuente con esa realidad. Qué hacer con los mayores va a ser un tema central en los próximos años. Serán un sector determinante de la sociedad por lo que va a haber una mirada muy atenta. Creo que es el problema más gordo que tiene ahora mismo el mundo.

-¿Será un motor de transformación social?

Y también una amenaza para el mundo. En el mundo hay un territorio norte que es un asilo y uno en el sur que es una guardería, y el futuro está marcado por esa presión, por esa diferencia que va a ser el más importante problema a medio plazo. Un problema económico, político, social, y también desde el punto de vista moral, de entendimiento individual, redescubrimiento de la vida a nivel personal hasta el último minuto. Cada vez que un nieto mío utiliza la expresión” en tus tiempos”, yo digo “espera, un momento”… como si tuvieras que aceptarte como una especie de dinosaurio…

¿Qué consejos se deberían seguir para prepararse para el envejecimiento?

Es algo sumamente relacionado con entender la vida. Porque ¿cuándo empiezas a prepararte para el envejecimiento? ¿Cuándo te salen canas, cuando te echan del trabajo, cuando te jubilas, tienes un nieto…? No se puede decir de golpe. Es una actitud que consiste en colocar la cabeza en otro sitio, en la evidencia del paso del tiempo y en cómo te vas acomodando a ello. No se puede empezar de golpe, a los 70 ¿cómo se hace para ser viejo? Te va a atropellar el trolebús si no lo has pensado antes.

Mientras tanto, hay estimulaciones de corte profundo: no aceptes nunca que la sociedad te descarte, que te consideren material sobrante, no aceptes que solo te consideren un lastre, ni en tu casa, ni con tus hijos o tu concejal, ni la Comunidad Europea. Defiende tu condición de ser humano. Tienes que estar convencido de eso. Por otra parte, si te gusta la lectura o la música, tienes mucho ganado.

Dije una vez que vas aprendiendo a ser viejo. El envejecimiento es un proceso de despedidas, despedidas de capacidades físicas, obsolescencia de materiales, de un mundo que va cambiando, de tiendas que desaparecen, de amigos que se han muerto. Puedes sentarte a llorar o surfear la vida, no dejar que te consideren material sobrante, y eso en todo: en tu vida personal, con los amigos, en la vida social, política. Como éste es un colectivo creciente, con peso electoral, se le prestará más atención. Pero no va a ser fácil porque mucha gente no tiene medios, ni salud y va aguantando como pueden.

¿Cómo se adapta todo esto a las relaciones intergeneracionales?

La sociedad va a tener que observar el fenómeno porque es una novedad el hecho de que vivan varias generaciones adultas a la vez en una casa. Son novedades extraordinarias en la sociedad que se va a encontrar el mundo a partir de que la sociedad envejece y no quiere tener hijos.

 

¿Cree que va a haber cambios institucional o socialmente?

La sociedad está en primero de observación del fenómeno de envejecimiento. La medicina avanza, los enfermos crónicos aumentan, la gente mayor activa es mucha. Hay una preocupación por el fenómeno que va a obligar a la sociedad a afrontarlo. En el mundo hay una respuesta cada vez más dinámica con miles de movimientos en la observación del fenómeno. El mundo está viviendo la primera fase del nuevo tiempo de observación del proceso de envejecimiento. Hay una mirada nueva que empieza poco a poco. Estamos en un mundo en cambio profundo: por ejemplo, ayer leí que el 90% de los nuevos trabajadores en el País Vasco eran inmigrantes. Hay una convulsión tremenda por la suma de la globalización y las nuevas tecnologías. El porcentaje más alto de la seguridad social es el mantenimiento de los cuidados. Va a ser el siglo de los enfermos crónicos. Pero también hay un montón de gente que se tira en tromba a viajar, a aprender tecnologías … no son del mismo lote que los que miran las musarañas y se creen que no pueden hacer nada.

Después de tantas entrevistas recientes que ha hecho sobre cómo somos después de la pandemia ¿ha conocido gente que tenga soluciones?

No, yo estaba buscando la respuesta a la pregunta de ¿qué va a pasar? Y todos, en Singapur, San Diego, China o Harvard respondían igual: “no me pregunte qué va a pasar, la pregunta es qué vamos a hacer.” Decir lo que va a ocurrir es imposible porque está relacionado con lo que la gente va a hacer. Mientras tanto se puede avanzar en:

-No aceptes que no vales.

-Defiende tu dignidad hasta el último segundo.

-Reclama tus derechos hasta el último segundo.

-Defiende tus posibilidades

-Lucha con tu fragilidad, lo que el juego te permita, pero juega en el campo.

-No te dejes.

 
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Comentarios (8)

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8. 
Miriam B - 23-5-2023 00:07:32h

Buenas tardes, soy Miriam Benavides de Monterrey, México. Nos encantaría contar con usted para dar unas conferencias acá, nos dedicamos a la Gerontología. Nos pudiera dejar alguna forma de contacto, gracias celular México es 8119099840

7. 
Miriam B - 23-5-2023 00:06:40h

Buenas tardes D. Iñaki.Soy Miriam Benavides de Monterrey, México.Nos encantaría contar con usted para dar unas conferencias acá, nos dedicamos a la Gerontología.Nos pudiera dejar alguna forma de contacto, gracias celular México es 811909 9840

6. 
Miriam B - 23-5-2023 00:05:58h

Buenas tardes D. Inaki. Soy Miriam Benavides de Monterrey, México. Nos encantaría contar con usted para dar unas conferencias acá, nos dedicamos a la Gerontología. Nos pudiera dejar alguna forma de contacto, gracias celular México es 8119099840 o al email miriambenavides arroba gmailpuntocom

5. 
Miriam B - 23-5-2023 00:04:37h

Buenas tardes D.Inaki.Soy Miriam Benavides de Monterrey, México. Nos encantaría contar con usted para dar unas conferencias acá, nos dedicamos a la Gerontología. Nos pudiera dejar alguna forma de contacto, gracias celular México es 8119099840 o al email miriambenavides arroba gmailpuntocom

4. 
Miriam B - 23-5-2023 00:01:56h

Buenas tardes D. Iñaki. Soy Miriam Benavides de Monterrey, México. Nos encantaría contar con usted para dar unas conferencias acá, nos dedicamos a la Gerontología. Nos pudiera dejar alguna forma de contacto, gracias celular México es 811909 9840 o al correo electrónico mbenavides arroba lumen.edu.mx

3. 
Miriam B - 22-5-2023 23:57:02h

Buenas tardes D. Iñaki. Nos encantaría que diera unas conferencias en Monterrey, México. Nos dedicamos a la Gerontología, nos pudiera enviar alguna forma de contactarlo mi email es mbenavides@lumen.edu.mx

2. 
chemasa@telefonica.net - 10-5-2023 21:55:59h

Magnifica entrevista.Respecto a soluciones la Administración debería de planificar ya la problemática que presenta la longevidad teniendo en cuenta que las personas mayores que estén dispuestas a colaborar serán necesarias para los cuidados. Por supuesto con las compensaciones que correspondan.

1. 
Pedro Lara - 4-5-2023 11:16:48h

Este hombre es siempre un referente de honestidad social.

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